Entramos en invierno: cuida tu salud

Entramos en invierno. Según los principios de la Medicina Tradicional China, la energía del invierno es la del Agua. Esto rige un órgano (los riñones), un sistema (el sistema genito-urinario), una víscera (la vejiga), un sentido (el oído), una estructura (los huesos, los dientes, la médula, el cabello), una emoción (el miedo), un color (el negro), un sabor (el salado), una excreción (la saliva Tuo), un clima (el frío).

Los riñones (el sistema, y no únicamente el órgano) controlan los huesos. Así, el Riñón almacena la esencia que producen las médulas. Cuando la esencia del Riñón es firme y sólida, los dientes son fuertes.

La buena salud del Riñón se manifiesta en el cabello, brillante y sano. Los riñones se abren al exterior a nivel de las orejas (cuando la esencia del Riñón es suficiente, el oído es fino), y de los dos ”yin” (ano y aparato genito-urinario). Los riñones almacenan la esencia; si funcionan bien, permiten la capacidad reproductiva. Contribuyen a tener longevidad, y a luchar contra las “adversidades exteriores”: el frío, el viento, la humedad, los virus.... Los riñones controlan el agua; cuando esta función metabólica no funciona bien, aparecen edemas.

En fin, los riñones atraen y reciben la energía de los pulmones, regularizando la respiración. Hay también una noción que apareció durante la evolución de la Medicina Tradicional China, es la de la Puerta de la Vida (Ming Men). El Ming Men, situado entre los dos riñones, está ligado a la energía originaria. Está también en relación con la función de reproducción.

El Ming Men es la residencia del Agua y el Fuego.

A nivel de las emociones, la de los riñones es el miedo. Si la fragilidad del sistema riñón puede engendrar miedo, al contrario, por un miedo grande, una persona puede ver afectado su sistema renal.

A partir de estas consideraciones fisiológicas, entendemos que a través de ejercicios (qi gong) y también dietética y meditaciones, podemos ayudar a un buen equilibrio del sistema.

En primer lugar, debemos luchar contra el frío en la zona de los riñones. Como mínimo debemos olvidar los tejanos de talla baja y los jerséis cortos. Pensar en comer cosas de sabor salado: el miso, las algas, el bacalao, los shitake. También pensar en las legumbres secas (azukis), el jengibre, las lentejas, la ortiga (en infusión), el lacto fermentado (la choucroute). Si no sufrís de hiperpresión sanguínea, tomar PMH (plasma marino hipertónico). Cuando paseéis a orillas del mar, mirarlo, percibirlo, e “instalarlo” en el Ming Men, con la intención de instalar aquí la vitalidad. Al oír su canto y visualizarlo se limpian los oídos, limpiando los ruidos y las palabras que han dado miedo; y después, imaginar las palabras, las voces, que dan seguridad y coraje.

Respecto al qi gong, hay ejercicios como “golpearse”, con un puño cerrado, con la intención de reforzar los huesos. Está el gesto sencillo de frotarse los riñones, las rodillas y las orejas. Para desarrollar la voluntad, bajar y subir 27 veces, delante de una pared, con los pies juntos. Respecto a la meditación, es interesante trabajar sobre la parte oscura del agua, para mirar y sobrepasar sus miedos, o los miedos que no os pertenecen, los de vuestros Ancestros; el elemento Agua tiene mucho que ver con un trabajo psicogeneracional.

Nunca se ha de olvidar de seguir la estación. El invierno es el momento de dormir más, de aprovechar el fuego de la chimenea. Es el momento de encender las velas, para tener toda la esperanza de la primavera que está por venir.

Buen invierno, en salud!