Práctica de limpieza ancestral

Entramos en la época de Navidad, de las fiestas de fin de año, y (en Medicina China) estamos en el momento de la Energía del Agua, de los Riñones. Este momento de regalos, de luces artificiales, es un momento donde surgen los miedos, el tema de la familia, los seres queridos que se han ido, las dificultades con algunas personas de nuestra familia. Es por esto que tanta gente pasa muy mal estas fiestas.

Según los principios de la Medicina China y también según las prácticas budista, taoísta y confucianista, los tres pilares espirituales de la tradición ancestral china, hay que estar en paz con nuestros antepasados, darles las gracias, porque son parte de nosotros. Si no me siento  en paz con mis antepasados como conmigo mismo y con mi vida; cómo puedo regalar a mis hijos (físicos o espirituales) la tranquilidad y el amor? Entonces, tengo que limpiar el pasado, limpiar mi relación con el pasado, y limpiar mis antepasados.

Yo utilizo un método que llamo “limpieza ancestral”, es una práctica meditativa que me enseñó Eglantine Oudart y que enseño en sesiones individuales y en talleres. 

 

Según las estaciones, hacemos un trabajo de limpieza de las rabias ancestrales y de las propias (primavera), de la dificultad, de mis antepasados y mia, en dar y recibir amor (verano), de la dificultad de digerir y transformar los eventos de mi vida y la que tenían mis ancestros (fin del verano), sacar mis tristezas y limpiar las del pasado (otoño), calmar los miedos ancestrales, los que no me pertenecen y los propios (invierno) .

Es una práctica amorosa, con beneficios profundos. Una manera de celebrar la vida, su río sin fin. 

 

“Cuando estamos profundamente imbuidos en el presente, comprendemos que nuestros antepasados y las generaciones futuras están presentes en él.”Thich Nhat Hanh"