Quiero practicar...y no tengo tiempo ...

En general creemos que la práctica de la meditación y del qi gong requieren mucho tiempo, así como también, un lugar adecuado; imaginamos un sitio ideal para nuestra práctica  (un campo bonito, un bosque espléndido,  una montaña preciosa, una playa maravillosa y sin nadie…, o  bien una sala perfecta…. );  también esperamos tener el tiempo y el momento perfectamente adecuados, sin ninguna molestia…

Bueno, tal vez hay que aceptar que si de verdad quiero practicar lo puedo hacer ya, sin esperar el momento y el sitio ideales, porque a lo mejor, y muy posiblemente, nunca los encontraré…

Hay formas de qi gong cortas, que se pueden practicar en 5 o 10 minutos, y hay también una actitud simple y eficiente:  poner la atención en lo que estamos haciendo. Una de las prácticas que me gustan más cuando voy caminando de un sitio a otro es poner atención en mis pasos, en  mi respiración acompañando el ritmo de mis pasos, y combinar esta actitud de conciencia del momento con una técnica taoísta: miro una tienda con cartel azul oscuro,  instalo este color en mis riñones (el Azul oscuro y el negro son los colores del Elemento Agua: despertar mi coraje);  veo una flor amarilla o naranja (Elemento Terra, Bazo, Estomago: mi capacidad de digerir y transformar); algo blanco puro (Elemento Metal, Pulmones: respirar la  vida con alegría); algo verde (Elemento Madera, Hígado, creatividad libre de frustraciones); me aparece algo de color rojo (Elemento Fuego, Corazón, alegría)… Y voy así, jugando con los colores, los Elementos, y las emociones…

Muchas veces, combino con una práctica de compasión, porque creo que la práctica sin la compasión no es completa, le falta generosidad y expansión… entonces, camino por mis padres, mis hermanos, mi familia, los antepasados que ya se han ido, mis amigos, mi pueblo, y me voy abriendo a los animales, al mundo, a los seres vivos y a los que ahora no están. Incluso puedo cantar un mantra…

Y os aseguro que con 5 minutos paseando así, me siento regenerada, y profundamente feliz, donde sea….

 

“Y cuando yo te vea andar con una profunda seguridad y paz, sonreiré lleno de regocijo “  Maestro Thich Nhat Hanh (El largo camino lleva a la alegría . Ediciones Oniro)