qi gong meditación: la postura

Hace unas semanas asistí a la Charla de Thich Nhat Hanh, en Barcelona. Verle entrar en el Fórum, caminando con la conciencia de cada paso,  tan en contacto con la tierra que sus pasos parecían aéreos, fue  una gran enseñanza de qi gong.

Nuestro mundo moderno nos ha quitado la sensación de conexión entre la tierra y el cielo; pero practicando el qi gong, volvemos a sentir, percibir, que tenemos raíces, tronco y copa, como los árboles. Practicando la meditación con postura recta,  percibimos que tenemos una base sólida, un cuerpo recto, y un punto culminante, como la montaña. Percibiendo nuestro cuerpo físico, su estructura, podemos llegar a la percepción sutil del fluir energético, y a una espiritualidad encarnada.

A veces encuentro personas que me preguntan si se puede “abrir el tercer ojo” haciendo qi gong…. Pero para  qué te servirá esto si no sientes la presencia de tus pies, si no tienes conciencia de tu cuerpo, si no puedes ver las cosas tal como son?

Tenemos un cuerpo, es un regalo precioso; hay que celebrarlo. Con el qi gong, puedes corregir actitudes físicas, posturas, que además de molestarte físicamente actúan sobre tu psique. Si vives tu día a día con la caja torácica cerrada, bajas tu estado de animo, te prohíbes la alegría, te cierras. Solo el corregir tu postura, tomando conciencia de tu eje entre Tierra y Cielo, entre el bai hui (punto culminante de tu cabeza) y tu perineo, puede cambiar muchas cosas en tu vida.

Cuando era muy joven, tuve que pasar  mucho tiempo en silla de ruedas; ha sido una experiencia dura y dolorosa , pero 30 años después, se que fue una experiencia formadora . Descubrí que la gente se comportaba de una manera cuando estaba de pie, y de otra cuando estaba en silla de ruedas. Yo era la misma, nada había cambiado, pero mi postura, si, y la respuesta de los otros también.

Cambiar tu postura puede traerte muchos beneficios, tanto para tu salud, la buena circulación de tu energía, como para tu relación con los otros, la buena circulación energética con ellos.

Esta semana, en mis clases insistí mucho sobre la conciencia de esta rectitud, como una antena entre tierra y cielo, rectitud que no tiene nada que ver con la rigidez militar ; la rectitud del qi gong es taoísta, permite la libertad de movimiento, la amplitud respiratoria, y un pensamiento libertario. Permite percibir las ondas del corazón, no solo el ritmo y los latidos, sino algo tierno, dulce, interno, que puedes después expandir hacia fuera. En esta expansión agradable, puedes pensar en alguien querido, y la caricia energética se hace fuente de compasión y de amor para el otro .