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Qi Gong, una práctica energética

En Occidente, el tema “energético” puede ser mal interpretado, o muy desconocido.

En la Medicina Tradicional China, al contrario, hay una definición pragmática (los Chinos son pragmáticos..) de la energía: “la energía es una substancia material en movimiento permanente”. Todos los cuerpos orgánicos existen y viven por la acumulación y la concentración del Qi. Cuando el Qi disminuye y desaparece, el cuerpo orgánico muere.

El concepto energético está en el nombre “Qi Gong”. “Qi " significa energía, y también soplo. Los médicos chinos antiguos han descubierto el concepto de los Meridianos, que son como vías de circulación de la energía y de la sangre en nuestro cuerpo. Hay 12 Meridianos principales (6 Yin, relacionados con los órganos, y 6 Yang, relacionados con las vísceras). La energía circula en estas vías a unas horas determinadas, por ejemplo de 17h a 19h  M. de los Riñones). Existen también 8 Meridianos extraordinarios.

La función del Qi Gong es permitir a la energía (y a la sangre) fluir en estos Meridianos, considerando que un bloqueo afecta la salud. Entonces, los movimientos permiten un trabajo de los Meridianos, un reequilibrio Yinyang, como si fuera de alguna manera, una “auto sesión" de acupuntura, aunque aquí no son las agujas lo que activa el QI,  sino el movimiento y la intención puesta en él.

La Medicina Tradicional China ha mirado profundamente el ritmo de las estaciones, sus particularidades, su energía. Por ejemplo, la  energía de la primavera es una energía ascendente, como la de la Madera: la vegetación crece, se desarrolla. Los Chinos tradicionales han considerado que esto corresponde al Hígado que se despierta con la energía Madera y la primavera. Así, los movimientos tendrán el objetivo de estimular este órgano, y permitir evacuar la energía perversa colocada, que en este caso es la rabia. 

De esta manera se entiende que una práctica energética significa respetar el ritmo de las estaciones, y el propio biorritmo. Si las condiciones climáticas lo permiten (no demasiada humedad, no demasiado viento, no demasiado frío, no demasiado calor) lo ideal es practicar afuera, en contacto directo con la naturaleza y con su energía.