Beneficios del Qi Gong según la edad

El qi gong se puede practicar en cualquier etapa de la vida.

A un niño, por ejemplo, le permite sacar sus rabias, (muy frecuentes, por cierto) tener una mejor concentración, conectar bien con sus padres y con el entorno. 

Le ayuda a sobrepasar algunos miedos, a conectar con su cuerpo y a relajarse. 

En la adolescencia, la práctica puede ser un gran apoyo en la preparación de exámenes, mejorando la capacidad de memorización, pero es también una ayuda complementaria a la medicina y a la psicología en caso de trastornos (alimentación, droga, tabaco). Además en las niñas, permite calmar los dolores de menstruación tan frecuentes a esta edad. 

Para el adulto joven, es una manera de relajarse, concentrarse, trabajar su cuerpo con movimientos suaves, y meditar. Una forma agradable de descubrir otra manera de vivir y de pensar. 

Ayuda por supuesto en situaciones complicadas como puede ser una separación, un problema de trabajo y todo lo relacionado al triste nombre de “crisis”. 

Enseña a mantener los pies bien enraizados en esta tierra, con una mejor salud, y un ánimo más fuerte. Es también una buena manera de preparar y vivir el embarazo. 

En la etapa madura de la mujer, prepara para vivir la menopausia de manera más tranquila y con menos sofocos.

Para la persona mayor, es la posibilidad de dinamizar su cuerpo, conservar el equilibro, trabajar su memoria y su psicomotricidad. 

La idea dominante de los chinos tradicionales siempre fue la Longevidad, la capacidad de vivir mucho tiempo, muchos años y con buena salud. Así, practicar  toda su vida es una manera de optimizar esta filosofía de salud y de equilibro cuerpo – mente - espíritu.