La capacidad de transformar

Uno de los beneficios de la meditación, del qi gong, y de las prácticas orientales, es la capacidad de transformar. Estas técnicas ayudan a digerir, tanto a nivel físico como a nivel emocional, mental, espiritual. 

¿Cuántas veces nos encontramos mal porque no podemos transformar algo? ¿Cuántas veces nos quedamos en lo mismo, dando vueltas sin fin? ¿Cómo hacer para salir de estas situaciones de la vida, de estos estados donde finalmente perdemos nuestra libertad, esclavos de nuestras propias limitaciones? 

La libertad es primordial, y la capacidad de transformación es una de las llaves para llegar a la libertad. Libertad de ser uno mismo, libertad de pensar, libertad de hacer. 

Cuando ves que no paras de dar vueltas a un mismo tema, cuando ves que hay algo en tu vida que no puedes digerir, aceptar o transformar, la primera cosa a hacer es observar cómo te encuentras con esto, qué efecto se produce en tu cuerpo, dónde está la tensión, qué sensaciones físicas tienes….

Sin juzgarte, sonreír  a esto, con una sonrisa dulce y cariñosa sonreírte a ti mismo/a, sonreír  a tus zonas de debilidad, de fragilidad. La sonrisa como un acto de transformación, la sonrisa del Budha, que no juzga, que no niega, que ve las cosas como son : ni buenas, ni malas, son así. A partir de esto puedes poco a poco empezar a entender que tus dificultades son ingredientes que puedes utilizar y transformar, exactamente como ingredientes de cocina. 

¿Esto te cuesta? ¿Este tema siempre te cuesta? Vale, eso es un ingrediente, y tu tienes la capacidad de utilizarlo. Finalmente llegas a entender que tus puntos débiles pueden ser y serán, tus puntos fuertes. A partir de aquí, empiezas también a aceptar que todos somos diferentes. Lo que a mi me cuesta digerir y transformar, quizá para ti es muy fácil. Y lo que a ti te cuesta, yo lo tengo que aceptar. De esta manera juzgamos menos a los otros, y este cambio de actitud facilita mucho las relaciones, tanto sea con tu pareja o con cualquiera otra persona. 

La capacidad a transformar llega a su punto culminante cuando de lo peor podemos hacer lo mejor. De una enfermedad, de un duelo, de una herida profunda, tenemos la capacidad, como seres humanos que somos, de hacer algo bonito, precioso, un acto de transformación que finalmente es un acto de amor hacia ti mismo en primer lugar, y hacia los otros. 

Dos prácticas tan sencillas como la sonrisa, o caminar con plena conciencia, son unas técnicas que permiten transformar. Si estas enfadado o has pasado un mal día, comienza a caminar, paso a paso, con la conciencia de cada paso, la presencia atenta y total en cado uno de tus pasos, dibujando una sonrisa ligera en tu cara, respirando el aire, y finalmente dejando poco a poco tu enfado disminuir y desaparecer. 

La capacidad de transformar te ayudará en cada momento de tu vida, y de esta manera puedes ser tu también un apoyo, una ayuda para los otros. Y esto es quizá lo mas importante. No únicamente transformar para uno mismo, transformar para los otros, como una manifestación de amor incondicional.