alimentar nuestra energía

Esta semana la persona que considero, con mucho cariño y mucho respeto, como mi Maestro, Thich Nhat Hanh (Thay), estuvo bastante enfermo; lo suficiente como para que toda la gente de la Sangha y toda la gente que le quiere piense en él  para mandarle fuerza. En cuanto se sintió un poco mejor nos hizo llegar un mensaje de agradecimiento y nos dijo “que cuidemos nuestra energía”. Estas palabras de Thay llegaron justo en un momento en que estaba reflexionando sobre el tema de cuidar nuestra energía, o de alimentarla. Entonces me decidí a escribir este articulo…

Estoy de vacaciones, descansando de unos meses de trabajo, y esto me permite mirar todavía más este tema primordial, esencial, de alimentar nuestra energía .

En esta estación de final de verano, en este momento del Elemento Tierra, hay que vigilar todavía más la alimentación, la dieta, porque nos toca ahora la energía del Estomago y del Bazo; tenemos que elegir productos de la estación y evitar el exceso de azúcar, encontrando el sabor dulce (sabor del Elemento Tierra)  en las frutas, las verduras (como las zanahorias) y no en el azúcar.

Pero más allá de la comida, creo que lo que nos puede alimentar, lo que puede cuidar nuestra energía, es una relación estrecha  y amorosa con la Naturaleza, la vegetación, los animales, y por supuesto el aire puro del mar, de las montañas… Y si no tenemos la suerte de vivir en un entorno natural privilegiado podemos encontrar un rincón con  verde y cielo en un parque de ciudad. No es por nada que siempre recomendamos practicar el qi gong afuera; es para disfrutar de este contacto esencial con el aire, la naturaleza y sus ritmos.

Un ejercicio físico regular (no excesivo, la Medicina China Tradicional considera que quien produce demasiado sudor pierde su Xue, su sangre…)  permite también cuidar nuestra  energía, y si este ejercicio es energético, como el tai ji, o los qi gong, el beneficio será todavía más grande, porque el trabajo de la  respiración se juntará con  la mejora de la circulación del qi en los canales, en los Meridianos.

Pero cuidar su energía es también elegir la belleza: el escuchar músicas preciosas (el verano es el momento ideal para ir a  conciertos) alimenta la Energía de nuestros Riñones a través del oído, y nos proporciona más ánimo; contemplar paisajes bonitos descansa nuestros ojos y calma la Energía de nuestro Hígado… y todo eso tiene un acceso directo al Corazón.

Darnos estos regalos es alimentar la Energía de nuestro Corazón, hacerlo más feliz, más tranquilo, y también más generoso. Cuidar nuestra energía, alimentarla, senzillamente, es amar. 

Este amor lo puedes manifestar con tu presencia, alimentando la energía del otro cuidas también tu propia energía, porque dar nunca es vaciarte.