qi gong y mundo laboral

Tal vez has tenido tu primer contacto con el qi gong mirando la televisión; has visto un grupo de gente china practicando movimientos suaves, lentos, con elegancia y fluidez en un parque.  Así se ve mucha gente en Asia, practicando qi gong o tai chi chuan antes de ir a trabajar.  Solos o en grupo, se instalan en los parques y practican su arte.

Aquí en Occidente no tenemos esta cultura; a veces se puede pensar además que estas prácticas no tienen nada que ver con nuestra tradición. Se puede creer que es demasiado lento, demasiado espiritual, y que nos puede llevar a estar desconectados del mundo donde vivimos.

Yo pienso por supuesto que no es así. Verifico cada vez más que la lentitud del qi gong ayuda a actuar con rapidez y eficiencia cuando es necesario, pero por otro lado aporta la calma que permite la concentración y la creatividad.

Si miramos los 5 elementos (o los 5 movimientos energéticos) que son el Agua, la Madera, el Fuego, la Tierra y por fin el Metal, y que trabajamos en el qi gong, podemos ver algunas disposiciones favorables al mundo laboral.

El Agua permite el fluir, el ánimo, el coraje, la fuerza y da raíz a nuestros proyectos; de alguna manera puede ayudar a dar columna vertebral y estructura a nuestros trabajos. La Madera manifiesta nuestra capacidad de flexibilidad, nos ayuda a no oponer resistencia, pero también permite tener objetivos y ver las estrategias necesarias para llegar a ellos. El Fuego pone la energía, el soplo creativo, la mente y las ideas claras, estimula la inteligencia. La Tierra da la concentración, el pensamiento limpio, y es una herramienta indispensable para materializar lo que pensamos, imaginamos. Y por fin el Metal permite la adaptabilidad, pero también permite distinguir lo que nos es útil y conveniente de lo que no lo es.

Todas estas cualidades son indispensables para mundo moderno actual, con su estrés, su aceleración permanente, sus dificultades tanto económicas como sociales.

Un practicante de qi gong no tiene que ser un  ermitaño viviendo arriba de la montaña; puede perfectamente vivir su arte en la vida cotidiana, o mejor dicho, suele disfrutar más de la vida laboral y cotidiana a través de su arte. También sabe que todo cambia siempre; nada es permanente, y esto le permite adaptarse a la necesidad de cambio constante y asilimación de la vida profesional actual. 

Recomiendo la práctica del qi gong al mundo empresarial, por ejemplo, para ayudar a un grupo laboral a tener más cohesión y a potenciar las capacidades de cada uno en la empresa, así como también a todas las personas que necesitan poner una respiración, una energía vital, en su día a día.

Y si permite sonreír más, sentirse feliz, respetar al otro y no pensar que en la vida todo es competencia y nada más que competencia, qué bonito regalo entonces, para nosotros, nuestro entorno, nuestra sociedad.